eBird y el eGo del oBservador de aVes “Yo Pajarero”

Posted in Cualquier otra cosa, Uncategorized on 27 noviembre 2016 by Luis Daniel

Hace 10 años comenzó una iniciativa de la observación de aves llamada Hondubirding a través de un blog aquí mismo en WordPress. Ahora se llama Hondubirding Roots (HBR) y está también en el Facebook y algunos hashtags en el Instagram. Pues  HBR nació como el capricho de un estudiante de Biología al no encontrar información sobre las aves de Honduras que deseaba conocer y decidió que la manera mas efectiva de aprender lo que no conocía era compartir lo que ya conocía, pues el conocimiento atrae mas conocimiento.

Y fue así como un blogcito de segunda categoría se levantó y agrupó a muchos observadores de aves hondureños y la cosa caminó hacia donde tuvo que caminar. En el proceso de ese caminar, se mantuvo una crítica bien fuerte hacia el concepto de HBR de compartir, ya que algunos consideran que la información generada en las pajareadas es muy privada y las fotos tomadas son muy de cada quien. La quintesencia definición de la propiedad privada. Y de ahí que solo algunos compartían la información… aun cuando todos consultaban la base de datos. Hm, doble estándar.

Lo que no sabía era que al momento de gestarse HBR en agosto del 2006, ya la gente de Cornell estaba 4 años adentro de probar la herramienta eBird la cual eventualmente lanzaron para el público. Si no conocen que es eBird pues es un una base de datos en tiempo real (o muy cercano al tiempo real) de las aves que un observador de aves puede ver. Es muy versatil y se pueden subir desde donde uno esté (si hay señal de internet).. bueno, vean el link y se hacen la idea.

Debo admitir en son de confesión (Mea culpa) que el concepto de eBird en su inició no me gustó por que no se me explicó bien el concepto detrás de la herramienta y también por que la persona que abogaba por la cuestión no era de mi comunión entonces. La vida, la tristeza y los errores me han enseñado lo equivocado que estaba. Sin embargo, subí todos mis datos desde el 2006 y sufrí el escrutinio de la revisión de cada uno de mis reportes por todo el país (Viendo ebird me doy cuenta que nunca he visto aves en El Paraíso jajaja).

Y es este escrutinio de datos el que molesta a muchos observadores de aves, biólogos y demás involucrados en este peregrinaje de la pajareada. Les molesta, estorba, hiede, arrecha y enoja que les envíen el temible correo “Soy Fulano revisor de eBird y tengo una respecto a su observación de Tijul…” Uyyy!. Nuevamente, admito que también ese correo a mi molestó y por idiota, es posible que muchos de mis records no fueron validados por que no contesté la interrogante o no defendí mi avistamiento con propiedad o le contesté una grosería al revisor. Por esto, me disculpo.

Y es así que hoy veo muchos observadores de aves talentosos, que están en el campo todos los días observando muchas cosas, quienes simplemente no usan eBird ya que “No les gusta que critiquen sus observaciones, Quien es ese revisor para juzgar lo que yo vi, si lo veo todos los días“. Entiendo perfectamente de donde vienen, entiendo de corazón su dolor pues yo también estuve ahí… Pero hay algo que no están viendo, una enorme oportunidad de crecimiento!

En vez de cerrarse al egoísmo y al “Super Yo del Pajarero” deberían abrazar la oportunidad de tener una institución como Cornell Laboratory of Ornithology validando estos datos, procurando por que esa información sea correcta. Créanme, revisar datos es aburrido y enviar un correo esperando una grosería a nadie le gusta. Nuevamente me disculpo por ser egoísta y burro. Tener un revisor en eBird es como tener un compañero en la pajareada diciendo cosas como “Fijate bien en la cola, mirá que es mas cortaes una oportunidad para ser mejores observadores y aumentar la calidad de los datos y conocer mejor las diferencias entre las especies.

Ahora bien. Conozco de otro grupo selecto de personajes en la escena de la observación de aves de Honduras que no usan eBird por que les da miedo la crítica, están esperando “ese gran momento para usar sus datos en otra cosa” o simplemente son encaprichados bajo el precepto de “yo soy mejor por que he ido a ver a ves a cada rincón del país y he levantado tantos records nuevos para el país y es MI lista la que vale por que ya la levanté… etc etc ad nauseam” Y si, es cierto, levantar records nuevos ha de ser bien gratificante, personalmente no he logrado uno y quizás nunca lo haga por que no es lo mío (alguna vez lo fue, pero eso en otra ocasión). Pero esos récords nuevos solo le sirven al interesado por que nadie se entera entonces que los levantaron en primer lugar! Y… bien que usan eBird después para corroborar alguna cosa. Ese estúpido doble estándar es lo que nos está matando!!!

Tristemente, el ser humano es una criatura competitiva y todos queremos ser el mejor, el que tiene mas listas, el que tiene mas especies, el que orina mas lejos, el que tiene mejores fotos. Y si, se siente bien lo admito, alguna vez tuve el primer lugar en eBird para Honduras (y yo ni me enteraba) aunque solo fue por  un tiempo. Eso fue bonito, después me desbancaron, me perdí por un montón de años y aquí estoy de nuevo, mas viejo e igual de burro.

Pero algo he aprendido, los observadores de aves y biólogos de aves tenemos la obligación de levantar información y hacerla llegar a los medios apropiados para el conocimiento de la avifauna local y que esta sea convertida en tendencias y realidad. Esta información le sirve a todos! nuevamente el concepto de HBR, genera información y la información te llegará de regreso. Si todos suben sus listados en eBird, es casi seguro que alguien mas anda buscando esa ave, como es mi caso con el Quetzal y saber donde está puede ser el siguiente paso para un estudio, una pajareada de fin de semana, una oportunidad de investigación que puede generar empleos directos e indirectos. No es solo subir una lista, es una cadena de eventos posibles.

Es fácil, si usted observa aves de manera objetiva y constante y no sube su información a eBird no es un conservacionista verdadero. Pierde el objeto de “científico ciudadano” (me gusta mas el término científico participativo). Si se cierra al “Yo Pajarero” solo está alimentando su ego pero no ayuda a los demás observadores de aves y ayuda menos a las aves y aquellos que desean hacer algo contundente para salvarlas. A través de eBird se desarrollan estudios científicos, artículos de revistas, libros de campo y se establecen tendencias para la pajareada del otro fin de semana para ir a buscar algún pájaro.

¿Por que uso eBird? Me di cuenta que es una herramienta útil para mis objetivos como científico. Me gusta compartir lo que hago. Estoy conciente q soy un pajarero no tan bueno como creí hace 5 años (cuando pensaba que era la mera verga y dejé la arrogancia me consumiera) y necesito ayuda y guía. Creo que en Honduras las aves es el rubro de conservación mas fuerte y organizado (de lo cual estoy muy orgulloso haber ayudado a montar). Creo que juntos somos mas fuertes.

Pero al mismo tiempo puedo verles a ustedes peleando por pendejadas, discutiendo por pequeñeces, las mismas trivialidades que tuvieron divididas a los Biólogos de Aves por años!. Y por que puedo verlos, por que puedo sentir que están así?… por que ya estuve ahí, lo que ustedes están pasando por es un proceso de crecimiento inevitable y eso es bueno. La lección consiste en no perder el objetivo que es la conservación de las aves y la amistad detrás de esta actividad que llena de tanto regocijo personal.

No hay cosa mas triste en la pajareada que perder a los amigos, admito que estoy forjando nuevas amistades en este peregrinaje y la vida se asienta y continúa. Pero es terrible como algo que nos use también nos divide. No dejen que pequeñeces los dividan, no dejen que el ego les gane. No se cierren al “Yo Pajarero” de que sus detecciones son infalibles. Si, ustedes son muy buenos, lo admito, pero siempre habrá alguien mejor. Siempre. Aprendan de los que son mejores que ustedes, enseñen a los que no son tan buenos como ustedes. Y usen eBird  por que todos vamos a ganar compartiendo y recibiendo información ya sea haciendo amigos, conociendo nuevos sitios y especies de aves, pero sobre todo ganamos ayudando a proteger las aves y los ecosistemas donde viven.

Seamos mejores siempre.

DG

El Paletero, película hondureña

Posted in Cualquier otra cosa on 15 septiembre 2016 by Luis Daniel

Vamos a ver: El Paletero de Michael E Bendeck Voy a intentar hacerles la mejor idea posible… Un plot de inicio sencillo se enmaraña y te sorprende al final. La carreta de paletas, tiene un pije twist bélico! Rafael David es un Wade Wilson que toma fotos y le da ese je ne sais quoi a la trama. El Paletero en si, un personaje con un misticismo trágico, profundo, visceral y emotivo. Acción? Ufff pijo acción! buenas artes marciales, el showdown final no tiene que envidiar nada a nadie. Efectos especiales? cumplen lo que promete las extras… Me gusta en particular los detalles de las ráfagas de las armas, de hecho los efectos especiales son realmente buenos.

Ala vez, me gustó las tomas abiertas, magníficos paisajes demostrando una Honduras muy hermosa (aunque creo q no dice que estamos aquí), si bies es una película de acción, no estalla con sangre ni “gore” totalmente PG13 y hasta diría G en companía de ambos padres.

Dejé de contar cuando decía “foooc” como a la cuarta vez y en general me reí de las ocurrencias de la película desde el inicio hasta el final. Los villanos muy elaborados, tomaron las personas idóneas para cada rol particular. Nuevamente una trama de inicio sencilla se enmaraña como nudo gordiano con aliados inesperados, romance casi que diciendo “Si dale!, Do it!”, pero siempre en un línea que no pierde y que mantiene al espectador entretenido.

Romance… la escena de la fábrica de paletas… “Im dead”!!! captan la esencia del “dembow”. Acción… no le falta no le sobra, tiene el just right de aguacate la baliada. Diálogo… captura como hablamos en Honduras sin pasarse de la vulgaridad y malas palabras de otras películas nacionales y sobre todo no es un diálogo sobre actuado como teatro, muy espontáneo y verdadero.

Ah… y no olvidemos a los extras de la peli! jajaja

aH aH!… Y NO SE VAYAN, VEAN LAS EXTRAS!…

Michael, cuando te conocí en abril de 2012 me hablaste de esto y aquí estás, felicidades a todo tu equipo de trabajo, producción, financistas y que se yo… te puliste, you´ve set the bar in honduran film industry. Fuck yeah!

Recuerdos del Principio

Posted in Uncategorized on 13 septiembre 2016 by Luis Daniel

Y diez años después, estoy parado en el mismo lugar donde el universo se abrió para mi.

Una tarde, seguro de un martes, por que es los días en que las cosas pasan. Estaba sentado con libro de Aves de México tratando de identificar a Tyrannus melancholicus en la aproximación final de la Pista 01 del aeropuerto internacional Toncontín.

Diez años después, en el mismo lugar y quizás en las mismas fechas está un Tyrannus melancholicus sentado en la cerca de la aproximación final de la Pista 01. ¿Será el mismo?. ¿Serán parientes?, ¿Será cualquier cosa?. No lo se, pero el viaje al pasado fue inevitable.

Subitamente me vi de 26 años de edad, estudiando biología, cuatro de la tarde, caminando por el pasto alto con unos viejos binoculares que había cambiado por una botas altas a un querido amigo de apellido Alegría. Observaba con deseo aquel ave, con un hambre de cazador en coto de caza nuevo, le veía girar su cabeza y me perdía en sus tres colores, amarillo, gris y blanco. Un ave que tantas veces he visto en estos 10 años, de repente ante mí era desconocida, sublime, digna de toda la reverencia del mundo por permitir que la acechara.

Y caminando por el pasto alto, tanto ayer como esta mañana, pude ver a todas las aves que vi por primera vez, cada una en su misma percha, en el mismo árbol, cantando su misma canción. Y pude verme joven perdido en un mar de zacate que da picazón, disectando la vida para observar sus tripas. Pude verme hoy, habiendo disectado la vida y embalsamado sus entrañas en decisiones. Eramos dos, el joven lleno de energía, el viejo lleno de experiencia; el novato con deseo de aprender, el veterano con deseo de enseñar. Y ambos aun con el mismo deseo: “Comerse al mundo”.

Ese mundo que fue devorado, escupido y vuelto a tragar, es momento de rumiarlo de nuevo con un nuevo sabor, con un nuevo condimento, con un nuevo sazón El Pollo Teriyaki es el nuevo Pollo con semillas de marañón. Hay que comerse al mundo, por que hace 10 años eran pocos, ahora son muchos… Significa que un camino fue abierto, un sendero se construyó y ahora ese caminito va por su propia parte, es la carretera principal hacia otros designios que la vida determinará. Abriremos una nueva avenida en esta carretera, por que no se trata de inventar el agua caliente, eso ya lo hicimos, ahora es perfeccionar el recipiente que lleva el agua.

Diez años después, ahi están las aves, cantando, persiguiéndose y en general estando, así estoy diez años después, cantando las bondades de las aves, persiguiendo sueños y estando, de pie, perchado, al acecho y atento.

Por el amor a las aves.

DG. 13 septiembre 2016

 

La Verdadera Conservación de la Naturaleza

Posted in Listados de Trascendencia, Uncategorized on 12 septiembre 2016 by Luis Daniel

En estos tiempos q el gobierno está con sus inventos de romper récord Guiness “sembrando árboles”, me permito recordarles un par de detalles:

1. Un arbolillo de vivero al ser trasplantado es como un bebé. Necesita cuidados, humedad y sobre todo haber sido trasplantado con las indicaciones oportunas (agujero a profundidad apropiada, no dañar la raíz principal por mencionar). Digo esto ya que se gasta bastante dinero en establecimiento de viveros solo para entregar plantitas saludables “tomar la foto agarrando un palito con la camisa Columbia” y de ahí q se siembra la planta y literalmente ahí murió la flor.

He presenciado demasiada “irresponsabilidad reforestaria” miles de arboles mal sembrados, muertos antes de sacar de la bolsa xq nunca la intención fue construir bosque, sino robar y agendar estupideces en función de vender “adaptación al cambio climático”. Eso seguidores de HBR es jugar con la dignidad de las personas y la salud del planeta.

Ahora los políticos y charlatanes de profesión chinean arbolitos así como chinean niños mocosos y caretos en campaña. Los procesos de reforestación no son campañas demagógicas. Deben ser actividades de conciencia y conexión espiritual con la tierra.

2. Si carece del tiempo para sembrar 20 árboles y cuidarlos, no importa. Siembre uno en su hogar. Un mango, aguacate, nance, guayabo o un naranjo. Además de dar deliciosa fruta, atrae aves que necesitan alimentarse, da sombra y sobre todo reconectan su persona hacia la naturaleza.

El aguacate q hoy almuerce, siembre la semilla y produzca conservación. Las aves le darán gracias y usted será mas feliz al ver su árbol compartir la vida a su lado.

La conservación no se mide en fotos posadas, likes de facebook o premios ganados. Todo eso es pantalla y mentira. La conservación es silenciosa, personal y sobre todo comprometida a un esfuerzo por sobrevivir.

Esta lucha no es x dinero, no es x fama y preponderancia. Es la lucha x seguir viviendo como especie en el planeta. Despierten y sean efectivos en la conservación, el tiempo de ser borregos pasó.

Seamos mejores.

La lluvia y el cambio

Posted in Literatura Mental, Uncategorized on 19 agosto 2016 by Luis Daniel

¡Y la lluvia llegó! Todos los hondureños, desde los productores de hortalizas hasta los ancianos ansiábamos sentir el olor a la tierra mojada y ver los cielos grises saturados de agua y electricidad. Esa agua que trae la vida, pinta los cerros de verde y que de paso se lleva el agobiante calor tropical aunque sea por un momento. Fue un tiempo de sequía, un “Niño” malcriado y prolongado que hasta el pinar tomó una actitud fatalista. ¡Pero la lluvia llegó! Y todo está bien ya, ¿Será?…

Somos huéspedes de un planeta caprichoso que si bien nos da la oportunidad de desarrollarnos como civilización, tiene la potestad de desatar su furia contra nuestra ambición. Los trilobites, dinosauros y homínidos previos no tuvieron nuestra ambición, pero corrieron la misma suerte de extinguirse al no poder adaptarse a un mundo cambiante. Aunque el cambio siempre acarrea canjes y es necesario apreciar que en el ámbito de esa variación es que existen las condiciones planetarias que nos dan la oportunidad de vivir.

Es el momento de convencerse que la tierra no es la misma que hace 35 años, ahora hay más calor, menos bosque, el volumen de agua aprovechable se está reduciendo y las lluvias son  más espaciadas y cortas. Es momento de encontrar mecanismos de adaptación y tomarlos a pecho. Muchos proyectos de adaptación al “cambio climático” han pasado y muy pocos han tenido un impacto. Por un lado la audiencia meta procesa mal que es el cambio climático y peor aún, los proponentes del nuevo paradigma no entienden que es el cambio climático. Es momento de tomar un curso de adaptación climática 101 elemental, enseñarles a nuestros hijos a conservar el agua (¡báñese con agua helada, verá que rápido termina!), sembrar plantas, caminar un poco más, usar el transporte público, reusar, reducir y reciclar, cosas tan fáciles como utilizar una bolsa de mercado para cargar la compra de cosas del “súper”. Alguien me dijo alguna vez, cambia y el mundo cambiará contigo, pueda que esa aseveración haga eco.

Los procesos de adaptación al cambio climático se han convertido en “piñata” y una manera sencilla de producir dinero ya sea por medio de consultorías sin oficio ni beneficio, créditos de Carbono, campaña proselitista multicolor y terrorismo mediático. Asustando a las personas y engañándolas no es manera apropiada de lograr un cambio, esa forma de pensar nos hace insensible y egoísta.  Seamos mejores. Regalemos esperanza, sonriamos más, demos gracias por tener lo que tenemos, sino lo tenemos ya llegará, así como la lluvia, no la teníamos, pero llegó. La lluvia llegó y se irá de nuevo y tendremos nuevamente sequía, ya el pinar nos dio una enorme lección de adaptación, otros ejemplos aparecerán, ¡Aprendamos!, aprendamos del ejemplo que nos da la tierra, quizás la hora sea tardía, pero nunca es el fin y el fin siempre es un nuevo comienzo.

El camino del futuro

Posted in Literatura Mental on 10 mayo 2016 by Luis Daniel

Recuerdo 1988, la primera vez que vi algo sobre educación ambiental fue a través del Profesor Jirafales diciendo a los alumnos que no había que desperdiciar el agua. En esos años, las noticias matutinas radiales tuvieron como consigna “Honduras verde para el año 2000, tenemos 12 años para lograrlo” y hubo otra muy buena que decía “el humo y la ceniza no se exportan” en algún instrumento publicitario de la industria fosforera hondureña sino recuerdo mal. Treinta años después hay menos cobertura de bosque de lo que promulgaba aquella romántica consigna. Me pregunto, ¿Que debe suceder para darnos cuenta que estamos fracasando en la gestión de la vida?

Hace unas semanas, en un bus interurbano, una mujer predicadora decía: El gorgojo y el Zika son las señales del fin, el fuego del infierno les espera, arrepiéntase hoy; aterrorizada, la feligresía automovilística salvó su vida dando dinero. En un comunicado por internet un grupo ambientalista radical de Honduras asegura que: Ante el cambio climático la energía renovable y en particular la hidroeléctrica es obsoleta; un profesional del área social me comentaba bajo bandera de realidad: La desinformación es necesaria para evitar que el capitalismo desmedido se aproveche del bosque. La desinformación y manipulación de la realidad, insolenta a la población y genera miedo. El miedo lleva al enojo y después al desorden. Y el desorden financia intereses particulares que nada tienen que ver con la protección de la vida silvestre. Sin desestimar que se juega con la dignidad, inocencia y humildad de las personas que ven en estas personas a líderes legítimos. Si, líderes son, pero su energía se encuentra mal enfocada. El conservacionista responsable debe luchar contra una ignorancia e indiferencia más enganchada que raíces de Ficus benjamina a la tubería del agua potable. El conservacionista debe tomar una actitud proactiva ya que los trashumantes de la desinformación facturan una actitud beligerante y en Honduras, el “molote atrae más pueblo”.

Ser Indignado y estar en contra de todo es fácil, pero es como el suicidio, es la salida rápida y egoísta. Hay que tomar esa energía apasionada, conocer la realidad y ponerla en perspectiva positiva para beneficio de todos. No se trata de rechazar el desarrollo y soñar con las gallinas indias que dan huevos de amor, es de conocer las opciones, exigir y vigilar por el desarrollo sostenible. Quiero ver Indignados en tropel que tomen las palas para abrir agujeros y taparse la cara por el sol sembrando árboles en cerro Brujo (si no sabe dónde es, siembre un Ceibo y un Guanacaste y cuídelo) ¡Canalice su indignación siendo un agente de cambio! La ignorancia y la indiferencia atan la humanidad al desastre.

La lucha por el cambio de paradigma es cuesta arriba, es una lucha que no otorga laureles, pero es nuestra lucha. No tengan miedo, sean valientes ya que en su integridad las personas verán los líderes que han estado esperando, hablen con la verdad y no pierdan la esperanza, porque esperanza es lo que las personas necesitan para vivir. No hay que bajar la guardia, la noche es más oscura antes del amanecer. Ser rebelde y apasionado no es malo, la ignorancia, la desinformación y la apatía es el problema. Seamos mejores.

De Biólogos y demás Demonios

Posted in Literatura Mental on 6 mayo 2016 by Luis Daniel

La Biología como ciencia se originó probablemente cuando el hombre primitivo miró un Mamut y pensó “¿Qué es eso y será que se come?, vamos a matarlo a ver qué pasa”. Diez mil años después la historia es similar “Uy, ¿Y esa rana que será?, vamos a meterla en alcohol a ver qué pasa

En el entretanto las cosas se fueron desdoblando, esclareciendo, definiendo y estableciendo. Por un tiempo fueron los filósofos los que le daban nombres a las cosas y en el proceso avanzaron también la medicina. Esas personas tenían mucho tiempo en sus manos. Ya para el siglo XVII existía una buena determinación de la biología como tal, si bien aún el término no se había acuñado. Por un lado estaban los médicos que se dedicaban a la fisiología y cuando no estaban envasando tripas en formalina, estaban envasando ranas despachurradas en formalina. Es notable la relación e intimidad de las ciencias biológicas con este aldehído.

Pues, como mencioné, la biología pre-moderna era practicada por médicos (véase los doctores en medicina) y los que no estaban revisando los cuatro humores estaban preguntándose porque de la ropa sucia salían los ratoncitos por generación espontánea. En este proceso y en tanta quemazón neuronal, las ciencias biológicas se fueron afianzando y así determinando las dos ramas fundamentales iniciales de esta controvertida ciencia y son la fisiología y la historia natural.

Si bien en estos días aun eran practicadas en su mayoría por médicos, con las grandes exploraciones del siglo XVIII y XIX surgen algunos personajes que llevaron la biología a otros niveles de grandiosidad. Es aquí donde nace o se acuña el concepto del “Aventurero-naturalista” o a secas naturalista. Los cuales muchas veces eran médicos que estaban aburridos de poner sanguijuelas y buscaron derroteros con mayor oportunidad de envasar y despanzurrar animales.

Entre estos naturalistas tenemos entonces a una serie de personas consideradas como pilares de la biología, personajes como Lamarck y sus jirafas, Mendel y sus frijolitos (aunque este era monje no médico), Darwin  con sus pájaros pico-torcidos, Wallace con su línea y la conexión mental con Darwin, Humboldt y sus paseos por el mar. Y así una tonelada de científicos, aventureros, naturalistas, médicos y alguno que otro “cura despistado” para citar a Mecano. Todos ellos aportaron su grano de arena o a veces su apropiado metro cúbico para la volqueta de la ciencia… como es el caso de Linneo que en su afán de darle nombre a cada cosa que repta, vuela, camina o produce oxígeno le dio clasificación científica al Kraken… si ese mero, el de las películas aquellas. Resulta que es un cefalópodo llamado Microcosmus marinus.

Y considerando que en la ciencia todo se puede lograr, quiero dejar claro que el Sisimite Hondureño lo clasificaré como Antipodas hondurensis por aquello de que no se sabe si va o viene por lo de las patas atravesadas. Ahora ya lo saben, una vez lo vi en la tigra allá por el 2006.

Volviendo al tema, años antes en el mil setecientos y la calavera se acuñó el término Biología por un señor Hanow, otros dicen que fue Burdach años después y algunos que fue Treviranus entre esos dos. La cosa es que se acuñó el nombre de una ciencia que tendría unos miles de años de existir de una u otra forma. Y considerando que es una ciencia tan bonita llena de colores, bichos y oportunidades para andar en el monte, es donde se gestan los conflictos emocionales y profesionales en base a que es un biólogo y que no es.

Es bien sabido que en Honduras solo los abogados pueden hacer cosas de abogados, es decir que don Pedro de la trucha de la esquina no puede representarme ante un juzgado, llenar una auténtica o presentar un papel formal ante una instancia de gobierno. La profesión de la jurisprudencia es inviolable sopena los fuegos del averno para quien ose transgredirlas.

De la misma forma, es sabido que solo los médicos pueden practicar la medicina (y aparentemente la biología por tradición escolástica). Es decir que doña Alicia de la tienda de achines no puede recetarme un medicamento para la presión, remover un apéndice o llenar una de esas hojas de incapacidad de tres días que son tan útiles para evitar trabajar.

Y sin olvidar a la construcción, es sabido que los edificios solo puede diseñarlos un ingeniero o un arquitecto, porque al final y todos los sabemos, quien construye es el albañil bajo la dirección del maestro de obras y el Ingeniero se dedica a verse muy apuesto bajo alguna sombra. No es que esto sea malo, pero es lo que es. Cuando el edificio se cae o se raja, la culpa no la tiene el media cuchara o el peón. La culpa es del ingeniero.

Entonces, si cada profesión tiene su nicho, su espacio en el tiempo y su orgullo profesional, no entiendo por qué en la biología estos conceptos se vuelven irrelevantes y las líneas que dividen estas diferencias se hacen invisibles y hasta confusas al punto de no saber diferenciar un biólogo de una guía de campo.

Muchas veces he pensado que quizás ser biólogo es tan fácil que todos pueden serlo, al final solo es poder pronunciar cosas en latín y saber diferenciar de forma contundente entre un murciélago y un zanate, por que vea: ambos vuelan, son negros y tienen sangre “caliente”. Tomando en cuenta que el origen de la biología es irregular y carismático, todos quisieran ser biólogos por que suena bien sexy. –Es usted Biólogo?-.  –Así es, Biólogo marino-. Biólogo de campo en mi caso, en el agua hacen el amor los peces y eyaculan los corales. Me no like eso.

Otras veces he pensado que quizás la complejidad del asunto gesta en el seno de  las ciencias naturales como tal. En esos inicios (véase los médicos) y al no existir suficientes universidades disponibles en donde recurrir al conocimiento, cada persona con la oportunidad de recorrer el mundo y envasar la vida silvestre tenía buenas posibilidades de descubrir cosas y en consecuencia convertirse en un destacado naturalista, aventurero o médico  porque si la contribución a la ciencia era lo suficientemente buena, galán que le daban el cartón. Es así que se inician los primeros gremios profesionales de biólogos adscritos a las Academias de Ciencia de cada país.

Y haciendo ciclo en lo expresado previamente, se define el concepto de naturalista, los cuales son científicos dedicados al estudio de la vida silvestre. Y por qué no decirlo son muy buenos en su profesión, pero aprecie el lector que un naturalista no es un biólogo, no por falta de mérito, capacidad, raciocinio, conocimiento o facultades, sino por el sencillo hecho que no está avalado por una institución. Es decir, conozco muchas personas duchas en legislación (comparables en capacidad con el orgullo de Olanchito, diputado, rector de mi Alma Mater y gestor de cervezas heladas) pero que al no haberse recibido de licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales casi que no pueden comprar una auténtica donde Chinda Diaz.

Al mismo tiempo, en son de justicia social y lavamiento Pilático de manos, conozco muchos biólogos profesionales que no pueden diferenciar entre una piedra de río y una anguila, por que vea, ambos viven en el agua y están mojados. Es decir, no contaría con ellos para una investigación de campo, mejor me llevo a mi perra África para que al menos platique conmigo y se coma mi comida.

Parte de este conflicto entonces se origina en que la ciencia tradicional y moderna no define bien que es un biólogo ya que su definición es muy similar a la de naturalista y ambas son algo así como “persona que se dedica al estudio de la vida silvestre”.

Y es en esta ambivalencia de circunstancias donde el conflicto se origina. Ya que hay naturalistas formidables con una pericia de campo envidiable por muchos profesionales, al mismo tiempo profesionales con una capacidad de campo que no deja lugar a dudas. El conflicto es entonces una mezcla de oportunidades y trampas administrativas que afectan al cliente como al profesional.

Es decir, afectan al cliente ya que al solicitar un estudio realizado por un profesional y este es desarrollado por naturalistas, el peso del documento si bien como ciencia es indudable, un abogado con dos dedos de frente podría alegar y con todo el derecho apoyándole y en un lenguaje bien del gestor de las cervezas heladas decir

Este manuscrito a doble espacio redactado, es escueto en rigor académico, considerando que carece de la participación acertada, oportuna y colegiada de un profesional, calificado por la institución de educación superior que forma este tipo de científicos para la redacción diligente de manuscritos a doble espacio en materia de la diversidad zoológica vertebrada mayor de los bosques húmedos, perennifolios, tropicales del caribe hondureño ” (Añada usted los efectos de sonido) Es entonces cuando el cliente al ver sus intereses afectados alega inconformidad y el documento en ningún momento fue redactado por un biólogo profesional. O si lo fue, pero no un biólogo como tal. Es decir, somos lo mismo, pero no somos iguales, pero somos lo mismo. Como los chinos y los negros. Hibridizan claro, pero el producto es colocho y con ojos rasgados… A veces pegan y salen bonitos.

La confusión continúa al alegar de manera directa los naturalistas que ellos son biólogos, es decir, auto galardonándose con laureles que no han logrado. Por qué vea, esa actitud es propia de la era Victoriana. Los tiempos han cambiado y tanto naturalista como profesional debe adherirse a las reglas de la competencia. Si bien la vida nos rodea, el concepto profesional de biólogo radica en la persona que ha cursado y aprobado el pensum académico avalado de una institución superior y que a través de la burocracia logra el “cartón”. Eso es un biólogo profesional.

Ahora y es esto lo que me emburra. No entiendo por qué los naturalistas no encuentran el orgullo de llamarse “Naturalistas”, es decir yo soy Biólogo y con mucho orgullo uso mi anillo que me reconoce como tal y siempre voy a estar orgulloso de serlo, y si no fuera biólogo estaría orgulloso de ser cualquier otra cosa que fuera, porque al final eso me tocó (yo quería ser chepo, pero va, no se pudo y por eso me hice biólogo). Pero los naturalistas insisten en generar confusión.

Nuevamente, conozco muchos naturalistas diestros en su materia, verdaderos ilustres y curiosos de la vida silvestre, autores publicados, etc. Señores, definan su realidad, vean su entorno, nadie ignora sus capacidades científicas, se critica su actitud hacia definir su nicho en el ámbito de la ciencia.

Y es ahí donde los biólogos muchas veces no ayudamos ya que los que tenemos un pre-grado alegamos “solo los biólogos profesionales pueden publicar en journals”. De repente vienen los doctores en filosofía o “Phinally Done” y alegan “solo los Ph.D pueden publicar en journals”. Y saben que, y lo admito con “envidia de la buena”, en Honduras quienes mas publican son los naturalistas por que han logrado algo que los biólogos profesionales no han podido y es hacerse un nudito en su asunto y cubrir sus flancos.

Ahora bien, existe una actitud beligerante de “yo soy mejor que el biólogo” que lo único que genera es el recelo entre ambos componentes y una reducción significativa en la calidad de los estudios realizados ya que se debe recurrir a personas menos especializadas a levantar datos o desestimar por completo a los naturalistas en estudios de campo. Esta actitud surge en buena parte debido a la falta de ética en la competencia profesional. Por ejemplo, cuando un pliego de términos de referencia dice “Se necesita un Biólogo para realizar alguna cosa”, en teoría se sobre entiende que es un biólogo profesional y nadie más debería molestarse en aplicar. Pues no es así, en el proceso aplican Agrónomos, Ingenieros Ambientales, Licenciados en Letras, Trabajadores Sociales, Ingenieros Forestales y Naturalistas.  Y al final al momento de la lista corta todo se deduce a conceptos fundamentales de la burocracia: cuanto cobras, quien es tu padrino político, cuanto me vas a tirar “bajo bajo” si te doy la consultoría.

El otro día veía un abogado haciendo un proyecto de recursos naturales, lo cual fue chistoso, pero bueno, a cada quien lo suyo quizás y a cada quien según su capacidades como decía aquel ñangaroso barbudo. Desafortunadamente, los biólogos no nos hemos dado la oportunidad de apreciar nuestra profesión más allá del interior de nuestra conciencia, es por eso que tenemos un colegio debilitado y una tendencia generalizada a que si hay más de 3 biólogos reunidos en su nombre habrá vergueo, a menos que estén bebiendo, al igual que con la formalina y la biología, existe una relación intrínseca entre el biólogo y el alcohol… sin desestimar que el formaldehído es producto de la oxidación del alcohol metílico si “mal no me equivoco”.

Mientras los profesionales no tomemos un orgullo por la profesión de la biología y los naturalistas no tomen por esfuerzo acuñar con prestigio su definición de “Naturalistas” la competencia desleal y la corrupción administrativa seguirá siendo un hecho. Y este problema abarca generalmente al plano de la zoología, ya que raro es encontrar naturalistas de la biología molecular, genética, histología… de hecho ¡Es difícil hallar gente que les guste esas vainas! A mí me gustan aclaro, pero no tanto. Los procesos enzimáticos me erizan la piel y engrosan las pupilas.

Admito que en mi ámbito profesional dentro de la biología que son las aves, he tenido que luchar a través del tiempo con una tendalada de “expertos” en el tema de ornitología, debo admitir que algunos son duchos en la materia. Pero siempre me ha molestado que digan “soy biólogo” cuando lo más cercano que han estado a ser biólogos es llevando biología en el colegio. Admito además que en su momento tuvo que venir un PhD. a civilizarme a mi vil pre-grado por andar por la vida diciendo que era Ornitólogo. Pues me cayó la idea y ahora soy nuevamente biólogo, porque eso es lo que soy y con mucho orgullo. Si fuera naturalista me llamaría naturalista porque eso es lo que sería. Si fuera chepo seguro sería corrupto pero esa es otra historia.

Existe una oportunidad para trabajar lado a lado biólogos y naturalistas, cosa que se ha dado muchas veces, pero la preponderancia de la ciencia y el ego científico destruye esta tendencia ya que muchas veces he escuchado de naturalistas “los profesores de la Universidad no sirven y yo podría dar mejor esa clase”, a mí me sirvieron muy bien, al punto que agradezco sus enseñanzas, no solo por tomarse el tiempo sino por compartir lo que saben. Mucho me molestaría sin embargo que a nivel universitario me diera clases alguien que no fuese universitario. Todo tiene su relación en estas cosas. Además, con el conocimiento adquirido que tienen los naturalistas en el ámbito de la vida, cursar las cuarenta y tantas clases de la escuela de biología, debería ser bastante fácil.

Al mismo he escuchado de biólogos decir “Y ese que va saber sino terminó la U”. Pues esa es precisamente la cosa, si un naturalista logra más capacidad que un profesional, significa que el sistema está fallando o que se yo. Nuevamente doy la idea, se puede trabajar de la mano. Honduras es Honduras y siempre la mandrakada va prevalecer, pero si nos metimos a la biología profesional o naturalizada es por hacer una diferencia en la gestión de los recursos naturales (si se metió por pisto, deje de leer). Es decir, mucha tristeza me da ver estudios de impacto ambiental con poco peso de profesionales colegiados. Si, los datos son buenos, son reales y certeros… ¿pero que con esos datos? Nuevamente, quien los avala. Por muy crudo y “virgo” que sea un biólogo profesional, al tener su cartón y estar colegiado, se convierte en autoridad y su opinión será ley. ¿Por qué? Porque ese es el concepto de ser un profesional de las ciencias naturales. Es ser un garante de la sostenibilidad, es dar esa confianza inspirada en que existe una institución detrás que avala que lo que se está escribiendo, presentando y defendiendo tiene un peso, rigor y valor.

El naturalista si bien puede hacer esto, perfectamente, pero recuerde que regresa el abogado y emboba todo y empapela al punto que sale más sencillo repetir el estudio. Biólogos y naturalistas van de la mano, porque al final es lo más cercano que tenemos a colegas. Admito que no me agrada trabajar con otros biólogos (son bien misteriosos y huelen raro), me agrada trabajar con naturalistas pues comparten más su ciencia y no son tan bolos, si bien son menos misteriosos siempre huelen raro.

Ya para cerrar, exhorto a los biólogos profesionales que se enorgullezcan de su estatus y cada paso profesional que den lo hagan con el afán de velar por la vida, respetando el criterio de todos y no dejando que la corrupción envilezca nuestra práctica profesional. Estudien, produzcan, hagan avanzar la ciencia, no se acomoden en su nicho, aprendan algo nuevo cada tiempo. Desacomódense de donde estén en sus trabajos de 9 a 5 pagaderos cada 15 días, en la burocracia o empresa privada no vamos a levantar la profesión. Busquen el Colegio, levantemos la imagen de la profesión. Así como cuando caminamos como “grandes vergas” por el CB por que habíamos  aprobado Zoología de Vertebrados, siéntanse orgullosos de ser biólogos.

A los naturalistas, si quieren llamarse biólogos, terminen la escuela de biología y si no ven el tiempo o las ganas, encuentren dentro de su ser el redefinir su estatus a su criterio como científicos de campo o Naturalistas. Al llamarse naturalistas están cargando con el legado de los padres de la historia natural, al ser naturalistas se convierten en la reencarnación de los ancestros y quien sabe, quizás encuentran a mi Antipodas hondurensis. Cada actividad que hagan, busquen datos nuevos, técnicas diferentes y nunca dejen de publicar pues en sus escritos está la médula de la producción científica nacional. No compliquen las cosas haciéndose llamar biólogos, a pesar de que su conocimiento es similar y quizás mayor.

Y pues eso, sugiero me hagan caso. Sino pues, allá cada quien. Digo.