El Destino de la Guía de Campo

Posted in Cualquier otra cosa on 4 mayo 2018 by Luis Daniel

El “field guide” o guía de campo, es la referencia “sine qua non” que el observador de la naturaleza utiliza para identificar de manera directa las formas de vida o fenómenos naturales que aprecia directamente en los espacios silvestres. En esta ocasión haré énfasis en las guías para la observación de aves, las cuales son variadas, temáticas y en años recientes desarrolladas al efecto de la biodiversidad de Honduras.

La primera guía de campo fue publicada pro Chester Reed en el año 1902, con una actualización completa en 1905, publicadas ambas con láminas a colores e información acerca de la historia natural de las aves (Chester Albert Reed, 2018). Según Peterson Field Guides (2018) en 1934, Roger Peterson revolucionó las guías de campo a través de las series “Peterson” que se hicieron populares, de hecho la más popular guía de campo usada en Honduras es de esta serie.

Y es así que para el año 2016 Honduras tiene dos guías de campo que cubren la diversidad completa de la avifauna que presenta hasta la fecha el país. Curiosamente, ambas guías de aves llegan en un momento supremo de la cultura ornitológica hondureña mediado por el uso de la tecnología digital promocionada por el Laboratorio de Ornitología de la Universidad de Cornell. Es decir a la base de datos de ciencia participativa eBird y su APP de guía de campo Merlin.

Para el no iniciado en la observación de aves, la publicación de un libro podrá parecer un esfuerzo apreciable, pero no con mayor proeza que para otra parte. En este caso se esperó un tiempo considerable para la publicación de estas obras, y que dicha poder contar con dos medios impresos y un medio digital completo para salir a “pajarear”. La verdadera maravilla de esta proeza se justifica ante la situación que previo al año 2016, para tener una referencia completa de las aves de Honduras era necesario el uso de al menos 3 libros: uno que comprendiera las aves migratorias neárticas, otro para las aves residentes de Olancho a occidente y otra que referenciase a las aves de la Mosquitia, es decir alrededor de 8 libras de papel envalijado.

Admito que mi línea de trabajo como biólogo de campo me obligó a hacerme de copias y copias de libros de de aves, al punto que tengo quizás una veintena de obras que hacen referencia a la avifauna hondureña, incluyendo un par de esfuerzos mancomunados con otros visionarios nacionales de la historia natural. Coleccionar libros es un pasatiempo agradable, ver las obras en formación prusiana sobre un librero, dispuestas eternamente a servir su conocimiento de forma inmediata. Sentir su olor a papel oxidándose y apreciar sus colores encendidos. Es toda una experiencia intelectual que quizás solo lograr triunfos académicos la sobrepase.

Pero de pronto aparecen los medios digitales en el que a través de un Smartphone puedo tener el conocimiento de todas mis guías de campo y al mismo tiempo los cantos de las aves. Todo esto en tiempo real, en la palma de mi mano y si logro conectarme al internet, puedo actualizar el contenido en un par de minutos. Y no olvidar que es gratuito, no pesa casi nada, lo puedo cargar en el bolsillo y además poner algo de música cuando finalizo mis actividades de campo o llamar a casa para avisar que estoy bien.

Si bien un libro puede actualizarse al adquirir una nueva edición, las nuevas ediciones tardan un tiempo en aparecer y esto se relaciona con la disponibilidad de inventario, ventas de la obra, necesidad de actualizar la información e interés del autor por realizarla. Las guías de campo más populares siempre están en inventario y se actualizan cada par de años como es la guía para las Aves de Norteamérica de National Geographic que admito es de mis favoritas por la belleza de sus ilustraciones y la calidad de su información.

Merlin además tiene la ventaja que no pesa más que un Smartphone o Tablet lo que permite que pueda cargar otra cosa en mi mochila, es más cómodo hasta cierto punto manipularlo. Al mismo tiempo presenta la desventaja que si se moja el aparato se acaba Merlin (hasta que lo instale nuevamente en otro dispositivo) o quizás más común, si se queda sin batería, hasta ahí llegó la identificación. Una guía de campo impresa, no se queda sin baterías, si se moja es posible siga funcionando (bajo un aspecto algo Dantesco quizás) pero pierde un valor utilitario, sentimental y de reventa.

Al momento de identificar aves, utilizo ambas, por ende no estimo que en un futuro cercano Merlin reemplace el libro impreso ya que si bien Merlin es gratuito, la tecnología (Smartphone o Tablet) en que funciona es pagada y el sistema en sí mismo necesita una cantidad enorme de espacio en el dispositivo, a la vez que no todas las personas tienen acceso a un a la tecnología de smartphones o quizás no tengan energía eléctrica, internet o memoria suficiente en sus teléfonos. La guía de campo por otro lado se adquiere por una fracción del costo de un Smartphone y da esa sensación tangible de pertenencia.

Estimo que el debate sobre el futuro del libro gira alrededor de esto, la palpabilidad del objeto en las manos del usuario. El libro da la sensación de pertenencia, de propiedad privada, activa el gen egoísta que profetiza Dawkins; mientras que la APP si bien produce la información en una calidad similar y a veces mejor, se asocia con la nube y la ubicuidad por ende aun su valor como tal no es del todo apreciado. Pero vaya que tiene un valor intrínseco de conectarnos.

Llegará el momento en que la tecnología digital sobrepasará los medios escritos por su accesibilidad, costo y funcionalidad. Sin embargo, la guía de campo no desaparecerá jamás pues la humanidad en la era digital es un proceso garantizado pero hasta cierto punto lento. Y aun cuando la humanidad alcance a la tecnología y viceversa, se habrán amoldado tan bien a ser híbridos de conocimiento que ambas coexistirán en paz complementándose la una a la otra. Como es este servidor vuestro que en casa utiliza los libros impresos y en el campo los medios digitales.

Vivimos en tiempos impresionantes.

Chester Albert Reed. (2018). Chester-reed.org. Retrieved 4 May 2018, from http://chester-reed.org/en/first-field-guide-in-1905/

Peterson Field Guides. (2018). En.wikipedia.org. Retrieved 4 May 2018, from https://en.wikipedia.org/wiki/Peterson_Field_Guides

 

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Cogito Ergo Sum ad Nubes

Posted in Cualquier otra cosa on 2 mayo 2018 by Luis Daniel

Un pensamiento de 24Kb sobre la epistemología digital

El existo en un medio intangible

Cogito ergo sum”. Así revoluciona Descartes el pensamiento hace más de 300 años rezando que la única manera de lograr el conocimiento es a través de la lógica. Siendo este el capricho, debe tener sentido cuando la plataforma de Youtube sugiere que podría gustarme algún video particular a partir de su algoritmo de aprendizaje activo. Es necesario establecer que en muchas ocasiones la plataforma acierta en sus razonamientos binarios.

En un tiempo donde la “privacidad de la información en línea” es un tema relevante (Zuckerberg’s Senate hearing highlights in 10 minutes, 2018), es de considerar que “el sistema” siempre ha recolectado y archivado nuestros datos, pero nunca había presentado la capacidad de analizar e interpretarlos de manera instantánea produciendo tendencias inmediatas y acceso a la información tan veloz. Es un hecho que el internet guarda consigo el conocimiento entero de la humanidad. Esta sabiduría humana es intangible, existe y está disponible para beneficio y perjuicio de todo aquel que se conecta a la red.

El dios del Trueno y el Millenial con su smartphone

Los millenials y generaciones subsiguientes han sido moldeados en la ubuicuidad, mientras que la generación X y previas, únicamente adoptó el estilo de vida y lucha por mantenerse al día ante la tecnología y tendencias culturales. El sendero digital es el terreno de una nueva generación, serán ellos quienes encontrarán en este nuevo mundo las herramientas para transformar el conocimiento. Sin embargo, paralelo a crear nuevas trayectorias deberán aprender a discernir entre toneladas de información.

Al mismo tiempo la humanidad se encuentra ante el reto de conectar a millones de personas que aún no conocen las virtudes de la vida “on line”. El sendero digital se presta para acercar a esta masa humana y educarla, rescatarla del letargo imaginativo y presentarla ante la vanguardia de un mundo nuevo en donde puede acceder a la información que expandirá su horizonte. Permitiendo el que el destino y la ecología de la acción digital tome su curso.

Moldeando la ilusión bajo la sombra de la mentira

No podemos tocar el conocimiento, pero podemos “copy-pastearlo”  y subirlo a la red para que otros lo utilicen, transformen y den un nuevo significado. Sin embargo, este significado novel puede ser trastocado e invalidado al estar accesible a las masas. Un caso actual de esto es el debate sobre el cambio climático.

Existe en los medios digitales una impresionante cantidad de información que afirma o niega el calentamiento antropogénico. La mayoría de referencias no surgen de medios validados sino que surgen de opiniones de personas con preponderancia en la sociedad como ser políticos, artistas y demás  (The promises and perils of epistemic cultures in the digital age, 2018) sin desestimar a bloggeros, escritores y entusiastas de la anarquía con buen ranking en los motores de búsqueda.

El mensaje correcto en el canal equivocado

Esta situación complica el establecimiento de la ciencia en una era digital debido a que los científicos continúan escribiendo para los científicos. Es decir que la literatura científica continúa siendo un dominio de los hombres de ciencia, al punto que estos datos en muchos casos tienden a estar detrás de un firewall o de bibliotecas pagadas. El mundo necesita más que nunca la pauta de la ciencia, pero la ciencia debe bajarse de su caballo blanco y la transposición didáctica en línea como el futuro del conocimiento. Los libros siempre van a existir por supuesto, pero no tendrán la misma preponderancia instantánea y masiva que un artículo de blog o un video de Youtube. Hay ya veteranos de este conflicto ideológico, verdaderos héroes de la epistomología digital (The Universe and Beyond, with Stephen Hawking, 2018).

Siendo este el escenario, será más sencillo llegar a “una verdad incómoda” o las opiniones de Leonardo DiCaprio y al mismo tiempo a “negadores/afirmadores” del cambio climático como Donald Trump que desde su púlpito de líder del mundo libre son criticados por negar el cambio climático y ocasionalmente admitir que es un proceso real (Clinton: Trump called climate change a Chinese hoax, 2018).

El Falso Profeta Adornado de Me gusta

La generación de opinión es una cualidad del humano, es una consecuencia del raciocinio. Pero no necesariamente esta opinión tiene lógica, resuelve problemas o trasciende. Muchas personas desean ser famosas a toda costa y para ese objetivo pueden prestarse a cualquier disparate con tal de tener “likes”. Es aquí donde el camino de la epistemología digital se complica pues la ciencia no busca fama sino que la verdad. Y la verdad en los medios digitales se ha vuelto relativa para el criterio de cada quien. Siendo así que los hechos científicos confirmados por siglos de experiencia ahora son criticados por pastores de ignorantes que buscan tener un séquito de borregos en su redil para alimentarlos de estupideces como “la tierra plana”, “falacias de la evolución” o nuevamente “la mentira del cambio climático”.

Cogito Ergo Sum Ad Nubes

Bajo este escenario futurista e interconectado deberá modificarse el pensamiento Descartiano hacia un “pienso y luego existo en un medio digital”. La humanidad encontrará su norte en este sendero. Ya lo hizo una vez al crear la escritura y lo hizo nuevamente al inventar la imprenta. “La nube” no es más que una consecuencia de nuestra curiosidad e ingenio.

Llegará un momento no muy lejano en que la conectividad a la red será una realidad tan usual como ver el sol salir. Cada día más procesos están regidos por los protocolos en línea. Quizás la pregunta no es si el hombre se adaptará en un medio digital, sino en ¿Cómo podría regresar a vivir en un estado sin conectividad 4G?

Clinton: Trump called climate change a Chinese hoax. (2018). YouTube. Retrieved 2 May 2018, from https://www.youtube.com/watch?v=PlI5l41Hpww

Pierre Lévy – A comunicação mutante. (2018). YouTube. Retrieved 2 May 2018, from https://www.youtube.com/watch?v=VH5BPc2p3dc

The promises and perils of epistemic cultures in the digital age. (2018). YouTube. Retrieved 2 May 2018, from https://www.youtube.com/watch?v=fsiaQAmm7dA

 The Universe and Beyond, with Stephen Hawking. (2018). YouTube. Retrieved 2 May 2018, from https://www.youtube.com/watch?v=TdjAJeUy0zM

Zuckerberg’s Senate hearing highlights in 10 minutes. (2018). YouTube. Retrieved 2 May 2018, from https://www.youtube.com/watch?v=EgI_KAkSyCw

Acerca de la obra de Edgar Morin

Posted in Uncategorized on 24 abril 2018 by Luis Daniel

LOS SIETE SABERES NECESARIOS PARA LA EDUCACIÓN DEL FUTURO

Una interpretación alrededor de los estudios a nivel de Pregrado

Esta obra de Morin publicada en 1999, mejor conocida como los “siete saberes” es una obra solicitada por la UNESCO para enfrentar los acontecimientos que el siglo XX no resolvió para la humanidad. Al apreciar la obra, se plasman las ideas fundamentales de lo que se convirtieran después los objetivos del desarrollo de milenio y los objetivos del desarrollo sostenible de la ONU. La obra, establecida en siete capítulos, gira alrededor de crear una discusión afable alrededor del problema que no se desentraño en el ámbito de la educación formal, un problema gigantesco en el presente que se ignora dentro de un modelo educativo obsoleto.

Se podría resumir toda la obra en una frase contundente que podrá resonar en la eternidad y prima en que: Provocar conocimiento sin razonamiento es una falta de ética. La educación del siglo XX y la actual ha fallado en enseñar y se ha limitado a informar. Se han forjado entidades educadas en el vacío de un contexto planetario por maestros forjados en la nada espiritual. El libro exhorta a crear esta discusión ya. Y si bien a casi dos décadas de su publicación y con la obra de Freire resonando desde décadas anteriores, el tema parece ser latente pero postergado por las necesidades del presente adscritas al egoísmo del momento y el miedo que lleva al “tener más es ser más”.

Concluye Morin que somos entidades espirituales inmersas en una sociedad mundial, tenemos autonomía de pensamiento, de ahí que se debe recuperar el respeto hacia la persona individual en el barrio y correspondiente con la aldea planetaria. A continuación se interpretan ideas rescatadas de los siete capítulos del libro haciendo algún énfasis en los aciertos y desaciertos de la educación a nivel de licenciatura en la biología y las ciencias naturales.

  1. Las cegueras del conocimiento: el error y la ilusión

Se parte de una educación recetada. Se educa comunicando el conocimiento sin conocer al estudiante, sus capacidades, habilidades, dificultades o imperfecciones y sus ilusiones como individuo y profesional. El maestro busca crear un discípulo a imagen y semejanza, no se consideran las inteligencias múltiples y aquel estudiante que no comparte y critica la enseñanza es desechado, derruyendo así su proceso cognitivo y libertad individual. La educación está maligna    de las vibraciones negativas, alucinaciones sociales y personales del maestro. La educación entonces no es objetiva ni edificante, es un producto de mercado.

Es elemental que el maestro se baje de su cátedra, recuerde sus años de juventud y razone como ha cambiado la humanidad en diez, veinte o más años. Aprenda entonces el maestro a enseñar un conocimiento que forme a la humanidad y que critique el conocimiento que está impartiendo. Esto requiere de un enorme sacrificio del maestro para abrazar una humildad que conoce muy poco. Pero al hacerlo, inmediatamente empodera al estudiante para detectar y subsanar los errores del conocimiento.  Esta subsanación lleva a la  reflexión del momento, critica la realidad y construye  una nueva convivencia ideológica compartida en igualdad.

  1. Los principios de un conocimiento pertinente

Pero, ¿Cómo saber que conocimiento es relevante? El teorema de Pitágoras sigue siendo relevante en la sociedad, sin embargo han sido transmitidos sin un fundamento de aplicación y por ende son fácilmente relegados. La educación debe abordar a transmitir un conocimiento que aborde los problemas globales que se resuelvan en primer lugar dentro de un contexto local conectando así al hombre con la aldea planetaria a través de la lucha común. La inteligencia humana es impresionante y no solamente para recibir y archivar información sino que para reinterpretar y construir.

El maestro debe conocer las inteligencias múltiples de sus estudiantes para de desarrollar la aptitud del razonamiento humano hacia un contexto conjunto. No todos los estudiantes aprenden igual y es casi seguro que muy pocos aprenden como lo hizo el maestro. Replicar el modelo tradicional es un error contundente que continuará atrasando el aprender a vivir en sociedad respetando y abrazando las influencias recíprocas. El maestro debe enseñar el uso del conocimiento en cada contexto y no solo transmitir y sobre todo no quedarse para sí el conocimiento surgido de la experiencia, pues este conocimiento aprendido en la vida acelera la resolución de problemas inminentes.

  1. Enseñar la condición humana

El egoísmo cultural, religioso  y antropocéntrico ha convertido al hombre en una súper especie que si bien es capaz de modificar ecosistemas y crear tecnologías, muy poco hace en construir su espíritu. La educación del futuro debe asistir en conocer el ser humano, situarlo en el universo y separarlo de este como una especie que no presenta mayor importancia que otras. El hombre debe reconocerse como individuo y colectivo a través de la diversidad cultural implícita y no solamente reconocerse como especie aislada, pues esta es la mitad del esfuerzo, debe reconocerse como un integrante del ecosistema planetario.

El maestro debe enseñar: quienes somos, adonde estamos, de dónde venimos, a donde vamos. Esto se enseña a través de una confrontación directa con la realidad en el contexto local. El estudiante interpreta los errores que presentamos como especie y reflexiona como en su condición humana puede a través de la enseñanza integrar los conocimientos dispersos en las ciencias para el desarrollo mental y humano.

  1. Enseñar la identidad terrenal

Aceptada la condición humana y la vulnerabilidad como especie animal se traza el horizonte planetario. Este horizonte es elemental pues genera una sensación de pertenencia a la tierra para el desarrollo de la conciencia antropológica, ecológica, cívica y cultural en donde se forja una sociedad que comprende que cada acción tiene una consecuencia y una responsabilidad.

Es a través de una actitud  cooperativa y responsable a nivel del salón de clases que se crea un planeta para todos compartido paso a paso a lo largo de la aldea planetaria. El hombre no está separado de los insectos. En un universo infinito somos tan insignificantes como bichos, pero podemos construir un planeta mejor dentro de un universo infinito.

  1. Enfrentar las incertidumbres

Morin comenta que en la vida existen archipiélagos de certeza en un mar de incertidumbre. No entender este precepto lleva a las sociedades construir bajo  modelos prestablecidos no sujetos a cambio. Todos los imperios pasados, culturas olvidadas y modelos económicos fracasados no se prepararon para la incertidumbre. Tuvieron su tiempo en el cénit, pero inexorablemente dejaron de ser.  El futuro debe programarse tomando en cuenta que nada está escrito o mejor dicho lo escrito puede no ser relevante en un escenario próximo. De ahí la importancia que el estudiante constantemente critique y razone el conocimiento que se le transmite.

No se educa para la incertidumbre, se educa dentro de paradigmas establecidos sean estos religiosos, científicos, económicos y sociales. El estancamiento del pensamiento genera la cero responsabilidad por las acciones, relegando la solución al gobierno y organismos de cooperación. Morin coloca la frase “ecología de la acción” en donde engloba que cada actividad que el hombre realiza, a partir de su acción genera un abanico de posibilidades que no pueden vaticinarse en su totalidad. El maestro debe exhortar al estudiante a contrastar posibilidades de sus acciones, que mida su responsabilidad ante estas y desarrolle planes de contingencia en su actuar diario para tener la competencia de desenvolverse en un mundo en constante cambio.

  1. Enseñar la comprensión

Comunicar no es comprender, por lo tanto informar no es enseñar. El estudiante se encuentra informado de la realidad pero no la comprende y en su confusión emocional forma una imagen incorrecta que lo abstrae más de la solución al problema y la integración de la aldea planetaria. La comprensión en la educación debe ser directa, tanto a nivel personal como local y trascendiendo al planeta.

Se debe entender que la compresión presenta una serie de limitaciones determinadas por el código ético social, las costumbres locales, la política, las costumbres y la economía. Sin embargo dentro de cada una de estas determinantes hay puntos en común. La comprensión puede fundamentarse en el aborrecimiento al egoísmo, etnocentrismo y sociocentrismo.

Este es uno de los principales retos del maestro pues debe construir en paralelo con sus estudiantes y de esta manera crear una sociedad educada que comprenda las dificultades de sus vecinos así como sus fortalezas, celebrando las diferencias y comprendiendo que juntos y en armonía somos más eficientes que aislados. Es así que la comprensión no se enseña etiquetando a las personas de acuerdo a sus cualidades ya que esto limita el potencial del individuo relegándolo a un estrato.

Se debe enseñar a formar empatía y aceptar las ideas de los demás en un círculo de tolerancia. La comprensión alienta el establecimiento de sociedades democráticas. Sin comprensión no existe la tolerancia para derribar los muros del racismo, religión y clase. Por ende, La escuela debe ser democrática para que sea el cimiento del actuar en sociedad incierta apuntada a la prosperidad.

  1. La ética del género humano

El hombre debe convertirse en una criatura regida por la ética basada en tres fundamentos: Individuo, Sociedad y Especie dentro de la aldea planetaria. De esta manera, la ética no se origina desde la moral sino que de la relación del individuo con el espacio social. Al mismo tiempo, la nueva ética desprende la idea que el desarrollo personal del hombre debe estar en responsabilidad y no en detrimento del hombre y las demás especies del planeta. Este es el concepto de la antropoética que el maestro debe transmitir a sus estudiantes.

Ponderando la Tierra Patria de Edgar Morin

Posted in Uncategorized on 23 abril 2018 by Luis Daniel

Edgar Morin es un influyente filósofo del siglo XX que aún en vida se le ha reconocido su trabajo como una enseñanza hacia la realización del hombre en la incertidumbre del devenir. En su obra Tierra Patria (1993) recaba la historia de la humanidad desde la prehistoria hasta las órbitas de la actualidad. Periodiza en forma particular los principales eventos de la humanidad y como estos han llevado a la destrucción de la espiritualidad a través de un egoísmo colectivo radicado en un capitalismo universal. Es en base a esta realidad que predice un fin incierto para la sociedad.

Si bien el humano ha desarrollado una vastedad de tecnologías y ha puesto individuos en la luna, aún se encuentra en la prehistoria de descifrar su espiritualidad y lugar en el universo como una entidad asociada a este y no como el sine qua non como ha pretendido ser por miles de años. Y es en este intento de justificar su grandeza inventada que ha llevado el planeta al borde de la desgracia en menos de un milenio.

El humano conectó el planeta en seiscientos años, esa conexión se ha basado en buena parte a la economía de mercados, la que a su vez ha promovido el desarrollo de tecnologías y que consecuentemente y en paralelo ha generado conflictos bélicos de diversa índole, sea esta religiosa, política, económica o una mezcla confusa de estos. Se podría decir que en la segunda década del siglo XXI el hombre está conectado por la infelicidad  apremiante de la necesidad del dinero.

Es esta necesidad de dinero la que hace que la cultura se degrade en una pasmosa realidad donde el hombre es el lobo del hombre y nada es ilegal para lograr acumular riquezas. En el proceso de esta realidad se ha perdido la importancia del conocimiento y la preponderancia de los científicos como garantes del futuro, cambiando  a estos por una realidad sujeta por preceptos que son fáciles de discernir, cual indulgencia moral. La ciencia ha perdido campo, presupuesto, respeto y criterio ante una oleada de charlatanes que presagian buenaventura inmediata a través del gasto desmedido.

El humano perdió el sentimiento de colectividad al conectarse y al globalizarse se individualizó. El humano es entonces un alienígena en un planeta extraño del cual no desea comprender ni ser parte. Siendo así, las metas como especie no serán alcanzadas y en el proceso otras especies no lograran sus metas de existir debido al egoísmo del humano. Si bien el universo fue creado en un evento en apariencia azaroso, el destino final del planeta Tierra parece estar determinado por el humano.

En si el desarrollo no es malo, el desarrollo ha conectado el mundo y ha aumentado la calidad de vida. Ha abierto los ojos del humano hacia otros mundos para entender el inicio del tiempo y el espacio. Sin embargo, este ponderar el universo no ha sido paralelo con la solidaridad local y planetaria. A partir de escudriñar las estrellas y fisionar los átomos desechamos la cultura, la tradición, la creencia inicial. A medida adquirimos mayor conocimiento se reforzó la idea de que no es la Tierra el centro del universo sino el hombre. Concepto muy errado que nos lleva al colapso total. De esta manera Morin comenta que: Toda evolución implica abandono, toda creación implica destrucción, todo avance histórico se paga con una pérdida.

Siendo así que se hace crucial crear una cultura planetaria que abrigue lo que aún queda de la humanidad, forjando una cultura que sea común a todos los humanos. Es dentro de la humanidad comunitaria que se construya una conciencia colectiva de la problemática que enfrenta el planeta pues del bienestar del planeta depende la existencia futura del humano.

Sin embargo, el humano dentro de su inconmensurable egoísmo, presenta inmensas expresiones de amor y comprensión. Estas cualidades deben ser aprovechadas en la creación del mundo futuro. Estas deben ser inculcadas en la niñez para comenzar la construcción de la aldea global de comprensión holística. Pues la tecnología resuelve problemas mecánicos, pero el espíritu no hay medicina ni rayo milagroso que lo repare más que el amor.

Este milenio ha sido de revoluciones científicas y técnicas, pero muy poco ha trascendido el ente biológico del humano más allá de aumentar la esperanza de vida promedio. El humano está ante un proceso de enajenación cultural colectiva, Al mismo tiempo que la tecnología avanza demasiado rápido para comprender sus consecuencias. Ya no tenemos miedo a la oscuridad ni a las fieras, tememos la guerra nuclear, el cambio climático y la pobreza. Curiosamente, estos escenarios de temor moderno llevarían al hombre nuevamente a la edad de piedra. Quizás el temor no esté mal fundamentado, sino que mal explicado.

El Científico de la Ciencia Normal

Posted in Literatura Mental on 18 abril 2018 by Luis Daniel

Admito que recibir un curso de epistemología de la ciencia ha abierto mi entender a las cosas que hago y aceptar el por qué los procesos de la ciencia son como son.

Ideas interpretadas del capítulo 4: Resolución de Enigmas de la obra La Estructura de las Revoluciones Científicas. Thomas Kuhn.

La ciencia normal no aspira a producir novedades aun en la articulación de un paradigma novel. De esta manera, la ciencia normal prevé de antemano los resultados de sus pesquisas bajo underrotero acorde al paradigma dentro del cual trabaja y da sentido a sus premisas.

Siendo así, la ciencia normal en sensu stricto no produce teorías nuevas pues la hipótesis
fundamental ya viene determinada por el paradigma gobernante. No obstante, la ciencia normal trabajando de manera rigurosa dentro de su paradigma, encuentra la manera más práctica para dar respuesta a los fenómenos planteados en su modelo. La ciencia normal gira entonces alrededor de la creación de tecnología para probar el paradigma bajo una variedad de aproximaciones y circunstancias validando así la teoría para darle el peso total de la ciencia demostrada.

Mientras el paradigma tenga sentido y sus anomalías no desbaraten los cimientos de la teoría, los problemas de la ciencia normal se resuelven de acuerdo al ingenio del investigador y las líneas de investigación planteadas por la comunidad científica. Ya que todo aquello que no sea plausible dentro del paradigma será pasado por alto para una resolución posterior o relegado a otra disciplina. A partir de esto sugiere también la división ideológica entre las ciencias duras y las ciencias sociales.

La ciencia normal no se adscribe a reglas, se rige por el paradigma. Es decir que buscará por todos los medios posibles producir resultados que se encuentren acorde a lo planteado por este. Intentando que estos resultados expliquen con mayor amplitud fenómenos asociados dentro de la tendencia actual del pensamiento paradigmático. La ciencia normal presenta como aliciente la optimización a la solución de problemas.

Si bien la ciencia normal no se adscribe a reglas, se encuentra determinada por las preguntas que debe resolver. En este caso, el científico normal está sujeto compromisos que le aportan el carácter de hombre de ciencia. El investigador debe comprender el mundo en todas sus facetas, extender la precisión y el alcance de su campo de estudio y que de encontrar irregularidades, determinar la manera de resolverlas (dentro del campo de la ciencia normal). El científico busca ser de utilidad a la sociedad, probar su valía ante la humanidad, explorar nuevos derroteros y ordenar los fenómenos del universo.

Dentro de la ciencia normal, no todos estos criterios de inspiración serán satisfechos, pero esa motivación primordial orienta al científico al campo particular de acción dentro de la ciencia normal. En ciencia normal, la motivación del científico es otra más sutil como el desarrollo de una tecnología o la explicación más contundente de un fenómeno ya establecido. El científico en ciencia normal es un remediador de obstáculos para el progreso de la ciencia. Sin embargo, de no ser por la ciencia normal y su repetición experimental, las anomalías no podrían ser detectadas. Por ende la misma ciencia normal eventualmente rompe el paradigma dando espacio para una nueva teoría de pensamiento.

La lección del olvido

Posted in Uncategorized on 9 abril 2018 by Luis Daniel

Te fuiste una mañana de invierno cuando los días eran fríos. Admito que desde otoño sentí que me abandonabas y los días perdían calor. Tu sonrisa perdió radiancia y tus ojos  por mí ya no tenían brillo.

Al irte te llevaste consigo todo lo que pensé era mío. Resulta que no lo era pues te lo llevaste y no puse condición, protesta o resistencia. Te llevaste mis rutinas diarias de amarte, mis manías compartidas.

Me dejaste con un desasosiego horrendo, un vacío en la oscuridad imposible de llenar sin tu presencia. Una furia silenciosa que se escondió entre las nubes que miraba para escapar de tu tormento. Y una sensación de soledad que se ha convertido en mi calma.

No negaré que te he extrañado, me haces falta y te recordaré por algún tiempo con alguna frecuencia. A medida la vida pasa el recuerdo se vuelve relativo y sólo queda aquello que valió la pena.

Tuvimos momentos bonitos en un tiempo espantoso, es por eso que lo nuestro llegó a su fin. Nos alimentamos de nuestra energía, en un frenesí que destruyó nuestras limitaciones. Sin embargo no limitó separarnos.

Compartimos un verano fugaz, nuestro calor se hizo fuego y ardimos. Fuimos niños y fieras en un Edén antes de la caída buscando derrotar el bosque inmaculado. En tus entrañas creí hallar la paz y en el bauprés de mi navío navegaste el infinito.

Pero mira que el amor no es suficiente, el afecto no llena las arcas del deseo. Hay cosas que no supe darte y tu me diste sin caprichos. Amor a medias, afecto en la desdicha, fruto de la incertidumbre, cosecha de un fracaso.

Entiendo que te hayas ido, supe desde antes de conocerte que te irías. Confieso que no estaba preparado para tu partida, quizás nunca lo habría estado. Hasta sé cuando fue el momento que decidiste tu salida, tu manera de redactar preguntas es muy particular.

Lo sé pues te conozco, o al menos creí conocerte, compartimos mucho en esos años. “Ve y recupera lo que es tuyo” me dijiste, pero si ya lo tengo todo. Lo que quisiera recuperar es aquello que no es mío y robaba a la vida.

Y esas últimas palabras en aquella mañana de invierno se quedaron conmigo, grabadas como cincel a la lápida. Recuperé lo que es verdaderamente mío: la soledad, mi universo personal, el hombre taciturno que sonríe.

Te imagino en la calle, te confundes entre la gente y a veces realmente eres tu. Pero ya no mi cielo azul. El viento se ha llevado tus nubes a otra parte a dar sombra en otro horizonte y con tu lluvia florecerá la vida como antes los campos de mi afecto.

Yo seguiré aquí, sonriendo, tomando un café a la nostalgia de un mundo que ya no es. Recordando que el amor es un juego de “Fair Play” donde no importa el ganador sino que se juegue bonito. Y entendiendo que lo que nuestro nunca debió ser, pero fue bueno.

 

 

Pensando en Hawking a través de Feynman

Posted in Uncategorized on 14 marzo 2018 by Luis Daniel

Desde recibirme Biólogo me he considerado un científico pues he repetido enunciados e inclusive escrito algunas cosas. Sin embargo he sido invadido por un sentido de arrogancia, lo que me ha convertido en un pésimo científico: prejuiciado, poco objetivo y  descartado opiniones valederas por personas a quien no estimé “de ciencia”.

12 años estudiando aves, he aprendido sus nombres, su historia natural. Pero bien, no he construido conocimiento, he sido un intérprete y un transmisor de conocimiento mas que un creador de conocimiento. Feynman comenta: “Ves este pájaro, me decía, es un tordo de pecho café; pero en alemán se llama Halzenflugel, y en chino se dice Chung Ling; y aun cuando conocieras todos los nombres que se le dan no sabrías nada sobre el ave. A lo más, ¡sabrías algo sobre la gente y la forma en que llaman a este pájaro! Pero este tordo canta, enseña a volar a sus pequeños, recorre tantos kilómetros durante el verano y nadie sabe cómo se guía, etc. Hay una diferencia entre el nombre de una cosa y lo que ponemos dentro de éste”. Quizás sí he construido sobre la construcción de otra cosa. Quizás tantas cosas.

Estimo que en Honduras existen “escuelas de pensamiento” en las ciencias naturales, siendo una de las que mejor conozco: la escuela autodidacta de la UNAH con su conocimiento hermético, heredado solo a un selecto grupo de matriculados que rinden pleitesía a sus maestros, quienes enfrascados en una crítica de la crítica han estancado el progreso de la ciencia a través de un inmenso prejuicio y desacreditación a cualquier esfuerzo científico que no haya sido realizado por ellos o sus adeptos. Siendo así, que uno de los principales rasgos de esta escuela es la poca producción científica producto del temor a la crítica de sus propios maestros y colegas. De esta  manera, muchos iniciados en esta escuela de pensamiento la abandonan y persiguen el conocimiento por su cuenta con una mayor pauta de éxito.

Con el tiempo me he dado cuenta que la ciencia para ser transmitida debe ser comprendida. De esta manera, el concepto debe enseñarse tácitamente pero al mismo tiempo interpretarlo con el estudiante para que este lo asimile en su realidad y pueda aplicarlo a su contexto inmediato y pueda cambiar su manera de pensar y con ella la realidad. El maestro puede servir mejor a sus estudiantes enseñando a superar el temor a la crítica, a superar el error con gracia y a tener humildad. El buen científico debe tener humildad en su espíritu.

Y la humildad es lo que muchas veces nos resta ¿Qué cualidades hacen a un buen científico? Seguro que La paciencia y la observación, pero además la curiosidad, ser solícito, práctico, positivo, tenaz pero sobre todo humilde para aceptar que todos saben algo que él no sabe y que lo poco que él sabe debe transmitirlo a la humanidad para mantener el conocimiento en movimiento y creación. La ciencia y el conocimiento que no se transmite se pierde. La ciencia no es sociedad secreta donde los Iniciados son dignos de recibir el conocimiento.

Stephen Hawking acaba de morir y no solo era una mente brillante, ¡era un divulgador científico! Algo similar a un maestro, si bien mantenía la Cátedra Lucasiana en Cambridge, pero tuvo esa capacidad de transformar su breve historia del tiempo en un libro para niños pues estimaba que los niños deben entender esto para que la humanidad trascienda. Los ojos me lloran no solo por la partida de un genio sino por el tiempo que desperdiciamos en “habladuría, prejuicio, difamación y chismorreo” cuando hay tanto por hacer para construir un mundo mejor compartido para todos en conocimiento y armonía. Maldición ¡Cuanto tiempo he perdido!

Al interpretar que debo dudar de todo lo que mis maestros me enseñaron para poder interpretarlo y comprenderlo. Siento una enorme tranquilidad pues lo he hecho durante años y lo que he logrado es que mis maestros me desprecien y lo tomen como falta de respeto a sus cátedras. Ahora entiendo que no es mi culpa, es la escuela de pensamiento la que nos hace fallar. Vivimos bajo un concepto académico que el estudiante no supera al maestro y únicamente divorciándose de este puede comenzar un proceso de superación. ¡Qué manera más espantosa de formar criterio, destruyendo los eslabones que deberían fortalecerse para hacer ciencia!

Hace unos meses, tuve el privilegio de servir un taller de dos días sobre las ciencias de la tierra en donde intenté transmitir desde el big bang hasta la actualidad en un lenguaje muy ameno. Explicaba a la audiencia que por instinto y raciocinio, todos somos científicos pues nos asolan la curiosidad y las preguntas. De esta manera les reté a cómo probar el ¿Por qué nunca vemos el lado oscuro de la luna?. Después de transmitirles un par de conceptos sencillos sobre rotación y traslación, dejé que ellos construyeran sobre esta premisa, tras varios intentos y errores, lograron construir un modelo en el cual demostraron utilizando una linterna de celular y 3 participantes de la audiencia haciendo de sol luna y tierra.

Pude ver en la audiencia la fascinación del conocimiento en sus miradas, sus neuronas procesando algo que ellos forjaron con sus cerebros. Les dije: Pueden verlo, así como ustedes hoy hicieron  un experimento científico  a partir de algo que desconocían, así cada día es una oportunidad para descubrir los misterios del universo. Fue un bonito día.

La ciencia nos es innata. La educación mal orientada destruye al científico ya sea por una instrucción mecanicista o por maestros que no supieron enseñarnos humildad y ética. Queda entonces motivar al estudiante a que escuche con prudencia, discuta con respeto y construya con libertad y sin temor a encender la ira de su maestro. La ciencia que aprendimos no es la misma que debemos transmitir, los conceptos son los mismos, pero la manera de interpretarlos será labor del estudiante, no es nuestro criterio el que este debe aprender, debe conocer nuestra manera de pensar para que tenga un asidero desde donde partir, pero nunca obligarlo a que lo adopte. La ciencia crecerá con un nuevo paradigma que el estudiante plantee, nosotros construimos el nuestro.  A modo de cierre deseo citar al maestro Yoda a través de una frase que viene buscando hogar en mi cabeza desde diciembre del 2017:

“Heeded my words not, did you? Pass on what you have learned. Strength, mastery. But weakness, folly, failure also. Yes, failure most of all. The greatest teacher, failure is. Luke, we are what they grow beyond. That is the true burden of all masters.”

DG 14/3/2018 … Hawking regresó a las estrellas.