Memorias del 15

Un año que se va, otro que viene en seguidilla. No voy a decir que fue malo, porque si lo fue. Tampoco voy a decir que fue bueno, porque también lo fue. La verdad que fue lo que fue y “Allea jacta est”. Con todo y todo el año 2015 deja cosas, así dejémoslo, en cosas.

La mera verdad que fueron tantas cosas que ya no recuerdo la mayor parte de ellas, véase la memoria del hondureño. Quizás la principal enseñanza del 2015 es que no importa que camino se tome, las dificultades siempre serán las mismas porque todos los caminos llevan a la misma parte, es cómo manejar en una carretera, cada tanto se encontrará una llantera o un pinchazo como les dicen en Guatemala. Es decir, todo es relativo al final del día.

Y es en ese espíritu de relatividad que la vida se nos escapa de las manos y tenemos que hacer malabares con la realidad, las deudas, las ilusiones, los problemas y las satisfacciones. ¿Cuales tendrán más peso? Eso dependerá directamente del malabarista. Un 2015 de abrir los ojos ante una variedad de circunstancias del ser humano que determinan el carácter, un tiempo de decisiones y un tiempo de cometer errores y algunos aciertos. Nuevamente, que decisiones tuvieron más peso… Allea jacta est.

Creo que de las cosas más interesantes que el 2015 me deja es que es mejor comer mierda que tolerar la estupidez. Porque la estupidez es un mal que no puede enfrentarse de manera directa ni flanqueando sus huestes. Las personas que son estúpidas es mejor evitarlas como serpiente en un sendero. De eso no me queda duda, desafortunadamente, los pendejos son mayoría como dijo uno de estos ñángaras versados. Lo peligroso es toparse con estúpidos corruptos que se creen por encima de la ley. La ley y las reglas, fueron creadas con un objeto mayor que consiste en que la gente no se joda mutuamente y en un vano intento de armonía, seamos todos felices dando a cada quien lo que le es suyo y demás. El problema es que eso rara vez sucede porque todos quieren todo. Ni modo, vivimos en un mundo bien jodido para la vida en general.

Otra cosa que me deja el 2015 es el cambio de la tendencia de pensamiento acerca del cambio climático, sigo pensando que no es del todo culpa del ser humano, pero sí que el CC es un proceso real, palpable y que más vale nos demos cuenta pronto y abramos los ojos para poder vivir en un mundo adaptado a esta nueva realidad que se cierne como un domo que va a atrapar la humanidad. Digo la humanidad por que el resto de la vida va a adaptarse y continuar de una u otra forma sin que le importe nuestro destino. Es lo bonito de la vida, no le importa nada más que sí misma, lo cual es una paradoja, pero en la actualidad, ¿Qué no es una paradoja?

Fue un 2015 de mucho paracaidismo y amigos, los que aun cuando están lejos pienso en ellos de forma constante. Quizás sea un argumento semi gay o simplemente sea lo que es, un argumento medio ajotado. La cosa es que me di cuenta que caer del cielo a toda velocidad tiene cierta atracción fatal hacia reducir el estrés, enmascarar la ansiedad y producir la momentánea sensación de volar. Una bonita actividad que espero poder realizar de nuevo en los años venideros. Pero más que saltar y volar y caer, es el cultivo de las relaciones humanas con otros seres humanos, ya que al final de la jornada somos animales de rebaño, manada, grupo, bulto, mara, raza, montón etc. Gracias a mis amigos por ayudarme a cruzar el sendero de la vida en compañía y brindarme su ayuda, sonrisa y apoyo en la incertidumbre. Son unos grandes seres humanos.

2015 también me enseño que la vida es inviolable y no hay nada más sagrado y puro en el universo que otro ser viviente, no importa que este sea un estúpido o alguien más iluminado. Esa energía vital que existe dentro de cada molécula, no puede ser quebrantada y el quitar una vida solo atrae sufrimiento. Y el sufrimiento lleva al lado Oscuro de manera inevitable. Somos seres de luz y debemos perseguirla siempre. La ira es una consecuencia de tener conciencia, pero dejar que esta consuma el pensamiento es un error. Ante la ira es mejor tomarse una leche con chocolate, fumarse un cigarro o que se yo masturbarse; lo que sea que reduzca los niveles de furia.

Quiero creer que en el 2015 crecí un poco y no necesariamente hacia los lados, me refiero en el camino del espíritu, llevar mi ser interior hacia derroteros más apreciados donde algún día podré ver la tranquilidad ya sea en otra vida, en otra dimensión o quizás lograr la tranquilidad en esta vida. No sé, hay tantas cosas que pasaron en este 2015 que todas me dan vuelta, me acosan, me destruyen y vuelven a levantarme para volver a derrotarme. ¿Será que la vida es eso? Caer, levantarse y caer otra vez… ¿Será?

2015 deja más cosas, mi creador material se fue a la eternidad. Mi papá, después de pelear por entender el cáncer por más de un año, se dio cuenta que… la verdad que no sé de qué se habrá dado cuenta al final, pero se fue y está ahora en un lugar donde solo mis pensamientos pueden alcanzarle en un trip one way. Recuerdo el momento que me dijeron de su paso al más allá: Iba bajando de un bus para llegar a mi casa cuando mi esposa me comunicó; debo admitir que la noticia me tomó por sorpresa un momento y segundos después pensé “Está hecho”. Llegué a mi casa y pensé en mi papá y lo único que pude hacer es desearle un buen viaje y le dije “ganaste papá, ganaste la carrera y ya estás bien encaminado para lo que viene”. Me sentí tan contento porque el ya no podía sufrir más, no tendría  más deudas, problemas y tristeza que no me quedó más que ponerme a bailar escuchando Sublime. Lo admito, bailé cuando murió mi papá… Pero un baile de tanta alegría porque la muerte no es más que un paso hacia una existencia desconocida.

Realmente que nunca morimos, solo cambiamos de vehículo por el cual viajamos a través de las dimensiones. Somos seres interdimensionales, tridimensionales y fenomenales. La muerte es un paso. Sí, me siento triste a veces por el vacío que deja en nuestra vida… Pero su presencia es ahora total, su energía volvió al origen y ahora está en todo, en el agua, la tierra, el cielo y las estrellas, dentro de nosotros y que se yo.

2015 también trajo una mayor cantidad de tiempo con mi hija, conversar con ella y darme cuenta que aun a sus 5 años, los niños en general presentan una sabiduría increíble. “Cuando de niño pensaba como niño…” pero wow!, de niño yo no pensaba en esas cosas. De cualquier manera, poder compartir con mi hija es un privilegio que no cambio por nada, poder escucharla e interactuar con ella es un tesoro invaluable. Y pensar que cuando me casé no quise tener hijos, pero la vida le sucede a uno y la vida siempre encuentra el camino. Qué bueno que lo encontró.

El 2015 también trajo buenas películas… sin desestimar por supuesto The Force Awakens, la cual tuve la oportunidad de ver en el cine con mi hija. Un orgulloso momento como padre, ya que mi mamá me dijo alguna vez “desgraciado el padre que no transmite la Fe a su hijo”, en este caso todo el 2015 me dediqué a orientar a Lorelei en los caminos de la Fuerza, porque la Fuerza es algo real y es ahora Lorelei quien me enseña sus caminos. Un espíritu puro y limpio es pura luz y en su inocencia yo me reconstruyo. La cosa es que el Episodio VII es una buenísima película. Quisiera tener 200 pesos para irla a ver de nuevo al cine, es así de buena. También hay otras menciones notables de películas: Everest, The Martian, Mad Max fury road, The Man from U.N.C.L.E. (tiene una banda sonora muy muy buena).

2015 me trajo desempleo, como mencioné al principio, es mejor comer mierda que tolerar la estupidez. Me tomó demasiado tiempo para darme cuenta que trabajaba para las personas equivocadas. Creo que al ser un profesional de la vida (véase Biólogo), tener un trabajo donde se atente contra la vida es como ser un sicario que se rehúsa a matar. No tuve más opción que renunciar, dejar todo atrás y tomar ese salto hacia la incertidumbre. Sé que las cosas tienen que cambiar, oportunidades surgir y en el transcurso hacer siempre el bien porque no existe otro camino. Es duro, la paciencia se agota, la desesperación abraza y derrota. Pero se debe continuar.

¿Qué haría Han Solo? Le haría de tripas corazón y encontraría una manera de salir adelante. Porque en la vida no queda más que hacerle güevos, hacer como el río, siempre hacia adelante. 2015, te vas, me jodiste sí, pero aquí estoy, 3 días adelante en el 2016 aun de pie, aun cantando y bailando… no me vas a poder joder para siempre. Bring it on que aquí se le hace a todo.

Las luces en la costa, son faros del pasado…Todo volverá a ser como ser.

  1. 3ENE2016

Una respuesta to “Memorias del 15”

  1. Lastimosamente nosotros tenemos hija(s) (plural en mi caso, y con miras a educación superior). Han Sólo no tiene esa responsabilidad. Aparte de eso, si. Me siento Han…. Solo.

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