Confesión, Enrique Bunbury

Nuevamente, alguien lo dijo mejor.

Fue a conciencia pura que
perdí tu amor.

nada más que por salvarte
hoy me odias
y yo, feliz,
me arrincono pa llorarte.

El recuerdo que tendrás de mí
será horroroso.
Me verás siempre golpeándote
como a un malvao;
y si supieras bien qué generoso
fue que pagase así
tu gran amor…

¡Sol de mi vida!…
Fui un fracasao,
y en mi caída
busque el echarte a un lao.
porque te quise tanto,
tanto que en mi rodar
para salvarte
sólo supe
hacerme odiar.

Hoy, después de un año atroz,
te vi pasar.

me mordí pa no llamarte,
ibas linda como un sol;
se paraban pa mirarte.

Yo no se si el que te tiene así
se lo merece.
Sólo sé que la miseria cruel
que te ofrecí
me justifica, al verte echa una reina
pues vivirás mejor
lejos de mí.

Sol de mi vida…
Fui un fracasao,
y en mi caída
busque el echarte a un lao.
porque te quise tanto,
tanto
que en mi rodar
para salvarte
sólo supe
hacerme odiar.

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